Carmen “la Aceitera”, nos relata el por qué de su apodo, la vida en el pueblo desde la mirada de una familia numerosa. La escuela con Dª Antonia y su hija Antoñita que tocaba el piano, mientras Carmen hacía los solos y sus compañeras los coros. La representación del Belén en el teatro Patronal. De la guerra solo recuerda el refugio. Los bailes en el Chicolino, su boda, se casó y fue madre siendo muy joven. Pero su gran pasión fueron las fallas y todo lo que acompaña a estas fiestas. De las Pascuas también recuerda anécdotas. Y de las comidas nos cuenta cómo las mujeres hacían los pasteles y el pan en casa y lo llevaban al horno a cocer.Como todo lo que se consumía era de casa, del monte y del corral. La llegada de la televisión a Cheste y la primera heladora.
