Skip to main content

Octavio inicia su relato contextualizándonos en su infancia “la educación que recibíamos en la escuela no tiene nada que ver con la de hoy en día, era una educación más bien un poco represiva, por parte de los padres como de los maestros y las maestras de la época”, Carmen nos habla de su juventud bailando en el Chicolino y paseando por la Calle Chiva y el cambio que vivieron con la llegada de las discotecas. Reflexiona sobre el papel de la mujer en el ámbito familiar y laboral “las mujeres hemos sido criadas tanto para padres, como para hermanos, para el marido y los hijos”. Nos cuentan el impacto que causó la apertura de Lois en la población y las huelgas que se desarrollaron en los años 70. También la implicación de Octavio en la Unió de Llauradors i Ramaders y las tractoradas que organizaron los agricultores. Carmen por su parte, tuvo una tienda en los bajos de su casa. Ambos comentan cómo el pueblo de Cheste ha ido evolucionando a lo largo del tiempo y cómo hoy en día derrochamos todo, tanto comida, como ropas, o lo que se pierde en el campo y que “esto era impensable hace unos años”