Vicente empieza su entrevista reflexionando sobre cómo creció en la sociedad del miedo, donde la relación que en aquella época tenían el estado y la iglesia repercutió en la educación que recibieron los niños y niñas chestanas de la postguerra. De este contexto nos cuenta anécdotas como “los niños pensábamos que teníamos derecho a romperles una costilla a las mujeres porque nos habían enseñado que ellas venían de la costilla de un hombre”. A lo largo de toda la entrevista Vicente hace referencia a diferentes personajes de Cheste que ejercieron trabajos hoy olvidados. También nos relata cómo fue la aparición de las televisiones y cómo los que tenían menor poder adquisitivo iban a la casa de los ricos a ver la tele a través de las rejas. Habla del Cinefórum y cómo en Cheste fue algo más que un cine, fue un lugar de encuentro, de debate crítico y de formación. Vicente finaliza su entrevista contándonos que pese a todo, Cheste hizo de él un niño feliz.
